Locoporelcine.com, tu revista de cine online en la que encontrarás: críticas de cine, entrevistas, reportajes, opiniones sobre series de televisión. ¡Mucho cine!

15 ago. 2014

CRÍTICA: Los mercenarios 3

SINOPSIS: Barney se enfrena a su peor enemigo: Stonebanks. Y como no quiere arrastrar a sus viejos amigos con él, busca a unos jovenzuelos para que le echen una mano. Pero con Stonebanks las cosas siempre son complejas.
La tercera parte de la saga, al igual que las dos anteriores siguen siendo perfectamente absurda. La acción no tiene ningún sentido y la trama menos. Véase la escena de arranque con ese tren en marcha del que pueden saltar en cualquier momento pero esperan al último. O toda esa historia de unos van, otros se quedan, ahora sí van.
Con todo, esta tercera entrega tiene algunas ventajas notables respecto a sus predecesoras.
Para empezar está bien dirigida. En anteriores ocasiones las peleas ocurrían de noche o en lugares oscuros. Eso beneficia mucho al director porque los defectos se ocultan mejor y se deja mucho a la improvisación del actor. Pero Patrick Hughes filma a plena luz del día, demostrando que sabe lo que quiere y organizando algunas coreografías de lucha bastante decentes.
El segundo punto a su favor es la presencia de Mel Gibson. Los mercenarios cuenta por fin con un verdadero malo, un malo a la altura de sus enemigos. Mel Gibson se toma en serio la maldad de Stonebanks y se esfuerza por meter miedo. No es, meramente, un personaje para recibir los golpes de Stallone ni un personaje inverosímil. Stonebanks fue uno de los primeros mercenarios que se pasó al lado oscuro.
El tercer aspecto interesante es el personaje de Antonio Banderas. Galgo es el personaje más original que ha aparecido hasta ahora en la saga. Y Banderas le da vida con algo de histrionismo exagerado, pero lo convierte en un personaje entrañable, charlatán y divertido, muy divertido. Un personaje que merecería un spin-off para él solo.
La saga tienen su público y durará mientras dure la fidelidad a lo esencial y las convenientes variaciones. O lo que duren sus ya mayorcitos intérpretes. Pero, de momento, aguanta. Y su público probablemente convendrá en que, hasta el presente, es la mejor de la saga.
Lo mejor: Antonio Banderas.
Lo peor: Lo absurdo del guión.

Ficha técnico-artística:
Dirección: Patrick Hughes.
Guión: Sylvester Stallone.
Intérpretes: Sylvester Stallone, Jason Statham, Harrison Ford, Mel Gibson, Antonio Banderas, Arnold Schwarzenegger, Ronda Rousey.
País: EEUU.
Duración: 126 m.
Música: Brian Tyler.
Fotografía: Peter Menzies.

14 ago. 2014

CRÍTICA: Guardianes de la galaxia

SINOPSIS: Un chico es abducido de la tierra el día de la muerte de su madre. En la actualidad vaga por el universo en busca de tesoros y se hace llamar Star Lord. Su último descubrimiento le traerá más problemas de los esperados.
La space opera siempre ha sido un modo de presentar el western encubierto de ciencia-ficción. El espíritu de frontera es reemplazado por el espacio sideral, pero los personajes y circunstancias son los mismos.
Son mundos donde el riesgo y la aventura pueden traerte la riqueza inmediata o la muerte; son mundos poblados por gentes individualistas, hechas a sí mismas, que responden de sus propios actos; son mundos donde los ocasionales actos de mezquindad de las personas no ocultan su esencial honradez y valentía, regidos por su propio código de honor.
Ese fue el espíritu de La Guerra de las Galaxias, de Star Trek, de Firefly y Serenity. Y ese es el mismo tono que emplea Guardianes de la galaxia, utilizando todos los elementos de los mundos de frontera, para forjar su propia mitología.
Star Lord es una mezcla de Han Solo e Indiana Jones, pero Chris Pratt logra convencernos de que no es una mera copia. Tiene su propia personalidad. Una personalidad definida por la idea de que jamás da un paso atrás, siempre se enfrenta al peligro. Pero de un modo loco, macarra y divertido. Muy divertido.
Junto a Star Lord acabarán cuatro protagonistas más, con objetivos bien opuestos pero que, sin embargo, consiguen encontrar un punto común que les une en lucha. Personajes como Rockett o Groot, aunque estén inspirados en otras películas, resultan también tremendamente originales y sorprendentes.
James Gunn parece haber tomado como ejemplo la concepción general de Los Vengadores: una mezcla perfecta de acción y humor guiada a un ritmo imparable. Salvo la primera escena, toda la película simula una lucha contra el reloj. Desde que el orbe cae en manos de Star Lord, la película se abalanza a una carrera. Incluso la secuencia en que los protagonistas son encarcelados, no pierde tiempo. El plan de fuga y la evasión empiezan de inmediato. No hay tiempo para el respiro.
El humor, en ocasiones algo sencillo, otras más elaborado, busca alcanzar a todo tipo de espectadores. Gracias al modo de presentarnos los personajes, el espectador consigue una rápida empatía con ellos. No son necesarios los largos discursos ni complejas presentaciones. Simplemente les acompañamos en el vértigo de la persecución para hacernos cargo de cómo es cada uno. A partir de ahí podemos entender su humor, sus intereses y, sobre todo, sus fobias. Rockett, especialmente, ofrece una mayor complejidad.
Guardianes de la galaxia no es sólo un extraordinario pasatiempo veraniego. Con esta presentación logra cimentar las bases para una nueva saga, con un universo y una mitología que explorar. Es justo eso que tanto le gusta a Hollywood: un título sobre el que poder volver una y otra vez, con distintos enfoques y puntos de vista.
Que aparezca en el momento en que se decide la muerte o resurrección de La Guerra de las Galaxias, es aún más interesante. Ambas pueden beneficiarse mutuamente o perjudicarse. Pero la fuerza con que ha entrado Guardianes de la galaxia augura que estos son sus tiempos.
Lo mejor: Una idea global de lo que se quiere hacer ejecutada perfectamente.
Lo peor: El peinado de Glenn Close.

Ficha técnico-artística:
Dirección: James Gunn.
Guión: James Gunn, Nicole Perlman.
Intérpretes: Chris Pratt, Zoe Saldana, Dave Bautista, Lee Pace, Karen Gillan, Glenn Close.
País: EEUU.
Duración: 121 m.
Música: Tyler Bates.
Fotografía: Ben Davis.

Síguenos también en Twitter y Facebook
Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More

 
Powered by Blogger