Netflix ha estrenado ‘el problema de los tres cuerpos’ nueva serie de ciencia ficción en la que la física intenta explicar el enigma que plantea el título
Es la gran apuesta de Netflix en cuanto a ciencia ficción se refiere. El problema de los tres cuerpos es la adaptación de la novela homónima del autor chino Liu Cixin y cuenta como showrunners nada más y nada menos que a David Benioff y D. B. Weiss exultantes creadores de la serie Juego de tronos. La serie podría encajar en la que se ha denominado Hard-Scify o aquellos productos de ciencia ficción que se rigen más por las leyes físicas y científicas de las que se tiene conocimiento en contraposición de la Soft-Scifi que sus argumentos son más libres y fantasiosos. Y es que, efectivamente, en esta serie la física, física cuántica y astrofísica tiene un peso fundamental en lo que es el trascurso de la trama más allá de dar resolución al enigma que plantea el título de la serie

Argumento de ‘el problema de los 3 cuerpos’
El oficial de inteligencia Da Shi (Benedict Wong) investiga las enigmáticas muertes de científicos cuyo punto en común es una extraña cuenta atrás que sólo ellos ven y les indica su momento de fallecimiento. Hecho que también empieza a experimentar la pionera en nano fibras Agustina Salazar (Eiza González) y miembro del llamado los cinco de Oxford. Grupo al que también pertenece el afroamericano Saul Durand (Jovan Adepo) que en sus investigaciones en la colisión de hadrones de la universidad también ve unos resultados anómalos. Jin Cheng (Jess Hong) y Jack Rooney (John Bradley-West) que son invitados a jugar a un misterioso y superrealista videojuego de realidad virtual que les llevará a obsesionarse con la resolución del problema de los tres cuerpos. Y, por último, Will Downing (Alex Sharp) con sus propias tribulaciones.

Todos ellos, junto a otros personajes como el director de inteligencia Thomas Wade (Liam Cunningham), el filántropo ecologista Mike Evans (Jonathan Pryce) o la enigmática Tatiana Haas (Marlo Kelly), se verán involucrados en una compleja trama que pondrá en peligro a toda la humanidad cuyo detonante fue una nefasta decisión que tomó Ye Wenjin (Rosalind Chao), prometedora astrofísica china, al dar respuesta a una señal venida del espacio en época de la revolución popular china.
la Física como protagonista
La serie son 8 capítulos de una hora de duración cada uno donde el amplio elenco actoral es como un enorme engranaje de una maquinaria que se mueve y avanza lenta pero inexorablemente por la trama principal. Realmente ninguno llega a destacar puesto que todos tienen su función concreta dentro de esa maquinaria. Y si hay que resaltar una protagonista esa es la física. Porque si, es una serie que ensalza y encumbra esta disciplina científica hasta el punto de que será la que salve a la humanidad literalmente.
Eso la hace a veces demasiado técnica o enfocada a los versados en ciencias y cuente con diálogos farragosos o conceptos complejos como el de las múltiples dimensiones más allá de las 3 dimensiones primarias que conocemos. Es por ello una serie que atrapa e intriga más por sus tramas paralelas que van transcurriendo simultáneamente que por su acción per se. Eso hace que el ritmo sea algo irregular más cuando has de introducir flashbacks a la época de la revolución popular china y el pasado de Ye Wenjin que, en ocasiones, están metidos de forma algo confusa.
una maquinaria actoral perfectamente coordinada

A nivel actoral vemos interpretaciones muy correctas. Una interacción y unión de los componentes de los cinco de Oxford que los convierten en una unidad interesante mientras que los demás personajes como los interpretados como Wong, Cunningham o Pryce orbitan a su alrededor interactuando con unos u otros de forma puntual. Por supuesto donde también brilla es en la puesta en escena y los efectos visuales, así como la banda sonora de Ramin Djawadi (también compositor de la serie de Juegos de tronos) con una composición sobria y contundente acorde con la propia densidad y carga dramática de la serie.
En definitiva
Es una serie interesante que atrapa al espectador por sus historias paralelas, pero con un ritmo algo lento y desigual que si le añadimos ese aspecto demasiad científico hace que quizá la serie resulte algo densa y plomiza. No obstante, todos los acontecimientos que van ocurriendo en la serie dejarán al espectador boquiabierto y con ganas de querer seguir viendo más puesto que, al ser la adaptación de una trilogía de libros, se podría considerar que es un primer acto. Faltarían el acto dos y tres que se esperan más interesantes y con más acción y menos retórica. Sendas temporadas están confirmadas así que habrá que esperar el desenlace de esta serie que, en su primera presentación, resulta prometedora.
Lo mejor.
Las interpretaciones y puesta en escena, así como la interacción y entrecruzamiento de las distintas tramas dando como resultado una maquinaria perfectamente sincronizada
Lo peor:
una trama lenta demasiado centrada en los principios científicos y físicos en los que se basa este problema de los tres cuerpos. El concepto de primer acto y que quede inconcluso
Nota: 7.5
Ficha Técnica de El problema de los 3 cuerpos:
Título Original: 3 body problem
N.º de temporadas: 1
N.º de episodios: 8 de 1 hora (aprox.) cada 1
País: Estados Unidos, Reino Unido, China
Creador: David Benioff, D. B. Weiss, Alexander Woo
Dirección: David Benioff (Creador), D.B. Weiss (Creador), Derek Tsang, Minkie Spiro, Jeremy Podeswa, Andrew Stanton
Guion: David Benioff, D.B. Weiss, Alexander Woo, Liu Cixin. Novela: Liu Cixin
Música: Ramin Djawadi
Fotografía: Martin Ahlgren, P.J. Dillon, Richie Donnelly, Jonathan Freeman
Protagonistas: Jess Hong, Eiza González, Jovan Adepo, John Bradley-West, Benedict Wong, Rosalind Chao, Saamer Usmani, Liam Cunningham, Alex Sharp, Sea Shimooka, Jonathan Pryce, Marlo Kelly, Zine Tzeng,
Compañías: Bighead Littlehead, Plan B Entertainment, T-Street, The Three-Body Universe, Netflix, Primitive Streak.
Distribuidora: Netflix
Género: Serie, Drama, thriller, Ciencia ficción.
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