Robert Zemeckis nos trae ‘Here (aquí)’ una recreación de la esencia misma de la vida humana vista desde el único escenario de un hogareño salón
Este viernes 5 de diciembre se estrena Here (aquí) el último trabajo de Robert Zemeckis que además vuelve a reunir, 30 años después, a Tom Hanks y Robin Wright tras Forrest Gump. Ante ellos se presenta la ardua labor de adaptar la novela gráfica homónima de Richard McGuire. Una obra que pretende mostrar todo el tiempo vivencial de ya no solo de un salón sino el espacio anterior que ocupaba dentro de la historia relatada desde la época de los dinosaurios hasta la actualidad.

Sinopsis
En Here (aquí), el protagonista absoluto es el salón. O mejor dicho el espacio que ocupa este en el devenir de la historia durante milenios. La cámara fija anclada en ese espacio será testigo de un montón de historias humanas donde veremos a sus protagonistas amar, reír, llorar, perder y en resumidas cuentas, vivir. Aunque la historia principal se centra en Richard (Tom Hanks) y Margaret (Robin Wright) así como sus padres Al (Paul Bettany) y Rose (Kelly Reilly), también iremos viendo otras familias e inquilinos de la casa en distintas épocas de la historia (como los Beekman o los Harris) dando así un mosaico y un carrusel de emociones del que el espectador no podrá (ni querrá) salir
El montaje en viñetas y los saltos temporales lo alejan de una mera experiencia teatral
Zemeckis tenía un desafío importante al aceptar esta adaptación. En cierta medida es una vuelta a los orígenes del cine en el que la cámara se fijaba en un punto y los acontecimientos pasaban a su alrededor. Eso pareciera que es una suerte de representación teatral filmada. Nada original. ¿o si?

El cineasta ha sabido ingeniárselas para alejarse de ese aspecto teatral sobre la base de jugar con el único espacio mostrado y el paso del tiempo… y el constante salto temporal entre uno u otro momento de la historia según van ocurriendo los acontecimientos. En esto la película rinde más en su aspecto técnico que artístico. Cobra así importancia el enorme montaje de Jesse Goldsmith donde no solo sabe transicionar entre los distintos momentos de la historia sino que recurre para ello a la metáfora visual, el montaje en paralelo y al viñeteado de unas u otras zonas en claro homenaje a la novela gráfica que adapta.
No menos importante ha sido el ingente e ímprobo trabajo del departamento de arte a la hora de adaptar ese espacio y amueblarlo en los distintos estilos y gustos decorativos de cada momento histórico empezando en el colonial decimonónico y acabando por el minimalismo actual. Lo mismo cabría decir del diseño de vestuario.
una técnica pionera de envejecimiento visual

Y, por supuesto, el apartado visual tambien es de reseñar puesto que había que rejuvenecer a los actores según el momento histórico en el que estuvieran. Para ello se ha contado con una técnica novedosa basada en inteligencia artificial: el Metaphysic Live que intercambia rostros y reduce la edad de los actores en tiempo real mientras actúan, en lugar de utilizar métodos de posproducción. Esta técnica, aunque cumple en líneas generales, en los planos más cercanos si resulta un acabado de texturas algo extraño restándole naturalidad o frescura a las interpretaciones.
Alan Silvestri de nuevo demostrando su talento
Y no podemos olvidarnos del apartado musical. De nuevo la partitura corre a cargo de Alan Silvestri habitual en todas las películas de Zemeckis. Sus temas son cercanos a los oídos en Forrest Gump y acompañan a la perfección en cada estado de ánimo representado en escena. No obstante, la falta de un tema central hace que no llegue a mantenerse en el recuerdo como si hace la música de la película de 1994.
el estatismo de la cámara desluce el apartado actoral
En el apartado actoral vemos que la decisión de poner un encuadre estático, además siendo este de plano general de toda la habitación, grava lo que es la plasmación de los matices y sutilezas interpretativas de los actores ya de por si mermados por el CGI que les acartona los gestos. Precisamente lo que diferencia el cine del teatro es esa posibilidad que da el primero de hacer planos más cercanos, aproximarse más al lado más humano del personaje y que la interpretación actoral sea más lucida cosa que con un plano estático tan amplio se pierde. Ves más el decorado que los actores y es una pena contando con el elenco que tiene la película.
En contraste, eso le da margen al director a jugar con reflejos, o fueras de campo que permitan evocar o imaginar al espectador que está pasando alrededor del salón. Y, a la vez, da una sensación de video doméstico que le da más cercanía y empatía cara al espectador que puede sentirse reflejado en los momentos recreados ya que todos tenemos alguno así igualmente grabado en nuestras vidas con nuestras videocámaras domésticas.

No obstante, El hecho también de que se centre sobre todo en los Young desluce las demás historias que van pasando antes o después de ellos que casi quedan reducidas a retazos anecdóticos más que nada para representar el momento histórico que viven que sus propias historias como tal. Y eso especialmente se ve en la familia afroamericana de los Harris que también tiene sus vivencias en tan ilustre salón después de los Young.
en Resumen
En resumidas cuentas estamos ante una magnifica producción donde de nuevo demuestra Zemeckis el enorme talento como cineasta y contador de historias en un espacio tan reducido como pueda ser un salón de una casa. Un alarde eminentemente técnico donde triunfa el apartado de montaje, arte y decorados, vestuario y efectos visuales. La propia plasmación de los distintos episodios emocionales que van viviendo cada familia son especialmente sensibles y conmovedores recreados con una naturalidad y cercanía que cualquier espectador pueda identificarse con uno u otro momento ahí plasmado.
Sin embargo, el estatismo constante de la cámara juega en contra de un mayor acercamiento dramático de los actores que van pasando y haciendo su acting que a veces queda deslucido. Aun así la película es altamente recomendable para hacerse participe de las historias cotidianas o no que todos podemos haber vivido en el salón de nuestra casa…
Lo mejor: una soberbia y emotiva muestra de la cotidianidad de las vidas de cada uno alrededor del salón, una enorme puesta en escena, un montaje viñeteado impecable y un CGI apañado.
Lo peor: El estatismo de la cámara hace que las interpretaciones y momentos de más intensidad emocional queden deslucidos
Nota: 7.5
Ficha técnica
- Título original: Here
- Año: 2024
- Duración: 104 min.
- País: Estados Unidos
- Dirección: Robert Zemeckis
- Guion: Eric Roth, Robert Zemeckis. Novela gráfica: Richard McGuire
- Reparto: Tom Hanks, Robin Wright, Paul Bettany, Kelly Reilly, Leslie Zemeckis, Michelle Dockery, Gwilym Lee, Jonathan Aris, David Fynn, Ben Wiggins
- Música: Alan Silvestri
- Montaje: Jesse Goldsmith
- Fotografía: Don Burgess
- Compañías: ImageMovers, Playtone, Miramax.
- Distribuidora: Sony Pictures, Vértice 360
- Género: Comedia. Drama. Romance. Familia. Escenario único. Novela gráfica
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