Abby y Travis están de vuelta en ‘Un desastre es para siempre’. Y de nuevo nos traen nuevas situaciones alocadas esta vez en las soleadas playas de México.

Roger Kumble se vuelve a poner tras las cámaras, tan solo un año después de presentarnos maravilloso desastre, para traernos su secuela: un desastre es para siempre. A la vez ambas historias están basadas en sendos libros de Jamie McGuire que también está involucrada en los guiones de las películas. Curiosamente, esta propuesta adapta el tercer libro de la saga. Para esta segunda parte seguimos de nuevo los amoríos universitarios de Abby y Travis esta vez en tierras mexicanas. Una comedia romántica adolescente en la línea de la saga After o Culpa mía tanto para bien como para mal
Sinopsis
Abby (Virginia Gardner) y Travis (Dylan Sprouse) se despiertan aturdidos tras una noche loca en Las Vegas y descubren que ¡están casados! Así que deciden comprobar si ese matrimonio tiene futuro yéndose de Luna de Miel a un resort de lujo en el pueblito mexicano de Los Gatitos donde les atenderá un dicharachero Sancho (Steven Bauer) dispuesto a satisfacer sus deseos de fiesta y diversión. Allí sucederán una serie de acontecimientos y decisiones a cuál más delirante que definitivamente pondrá a prueba este incipiente matrimonio hasta límites insospechados
una comedia romántica teener

Quien entra a ver este tipo de películas sabe a lo que se atiene. una sucesión de clichés del género de comedia romántica aderezado por ese componente teener de sus protagonistas básicamente para satisfacer la demanda de otros tantos teeners que es a quienes van destinadas este tipo de propuestas. Si bien la primera parte se tomaba medianamente en serio el género con una trama enfocada más hacia el drama adolescente, en esta ocasión han acudido más hacia el tono cómico. Y se les ha ido de las manos. La película apenas tiene un guion mínimamente desarrollado más allá de ver una sucesión de gags y escenas que más que cómicas parecen bochornosas en pos de intentar hacer gracia al espectador y, salvo contadas ocasiones, el resultado es un gesto de estupefacción cuanto no de vergüenza ajena.
Y es que es así, se ve básicamente a esta singular pareja de fiesta en fiesta y de borrachera en borrachera sin mayor trascendencia de verlos hacer el ridículo o meter la pata. Sobre todo, en el sector masculino. Porque lo que también evidencia la película es ese estereotipo masculino que tanto aborrecen las mujeres de hombre celoso, pero a la vez que desatiende a su pareja por intereses varoniles como, el partido de turno de su deporte favorito. ¿y dónde quedan los estereotipos femeninos que no gustan a los hombres? Pues… simplemente se obvian o quedan más diluidos. Vaya, ¿vemos ahí un atisbo de agenda Woke? Y no es el único.
un villano desdibujado
Y ese otro atisbo Woke viene en la figura del “antagonista”. Y va entrecomillado con toda la intención. Este debería ser el de la primera parte: Benny de nuevo con los rasgos de Rob Estes pero, en vez de ejercer de verdadero villano, le encontramos exhibiendo su homosexualidad obsesionado por recuperar a su efebo que tenía acogido en su mansión y que decide dejarle.
¡que viva México estereotipado! Ándale
¿y el tema de la inclusión? Cabría pensar que se respetaría la cultura mexicana al estar centrada la narrativa en sus tierras. Nada más lejos de la realidad. La película esta trufada de todos sus estereotipos más cargantes llegando casi a ser más ofensivo que reivindicativo de la cultura latina: mariachis, lucha libre (en esta ocasión femenina. no olvidemos que estamos en la agenda Woke de empoderamiento femenino), peleas de gallos, competición de comida picante… ¿Qué pasa en Estados Unidos que el tema de la inclusión y visibilidad está presente para todas las etnias, pero en el caso de la hispana siguen sin salir de estos incomodos estereotipos y clichés peyorativos?
buena química entre Gardner y Sprouse

Pero no todo en un desastre es para siempre es negativo. A pesar de lo llano que es el guion y lo estereotipado de las acciones y gags sin mucha gracia, hay que reconocer la buena química que hay entre Gardner y Sprouse que ya demostraron en la anterior película. A esta se les une la pareja de América (Libe Barer) y Shepley (Austin North) que tendrán su propia trama paralela que le da cierto dinamismo y variedad a la trama principal. Sin embargo, no llega a tener el impacto deseado y queda ahogada entre tanto gag y escena bochornosa que cualquiera que haya estado en alguna fiesta guiri en Benidorm podrá referenciar.
En conclusión
En resumidas cuentas, estamos ante un producto eminentemente adolescente por y para ellos. Lleno de clichés, gags pretendidamente graciosos, estereotipos sociales y sobre todo mucha fiesta desmedida que llega a deslucir esa trama principal que es la de saber si la boda entre Abby y Trevor merecerá una oportunidad o no. Un film que gustará a quien vaya sin pretensiones. Simplemente a pasar el rato y reírse con las situaciones a cuál más disparatada que les pasa a estos personajes. Sin embargo, al público general le resultará vacía de contenido, guion básico y un humor facilón que le resultará decepcionante.
Lo mejor: la buena química entre los protagonistas y algún gag que si puede dibujar una sonrisa en el espectador
Lo peor: una comedia romántica adolescente llena de clichés tanto del género como de la tierra mexicana donde se desarrolla. La sensación de estar viendo una fiesta guiri de Benidorm
Nota: 5
Ficha técnica
- Título original: Beautiful Wedding
- Año: 2024
- Duración: 100 min.
- País: Estados Unidos
- Dirección: Roger Kumble
- Guion: Roger Kumble. Jamie McGuire Novela: Jamie McGuire
- Reparto: Virginia Gardner, Dylan Sprouse, Libe Barer, Austin North, Rob Estes, Steven Bauer, Micky Dartford, Kyle Richards, Alex Aiono
- Fotografía: Theo Van de Sande
- Música: Sam Ewing
- Compañías: Voltage Pictures. Diamond Films
- Género: Romance. Comedia | Comedia romántica. Comedia juvenil.
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