El periodista recupera en su libro ‘El último austrohúngaro’ su
admiración por el cineasta valenciano
Manuel Hidalgo, autor de El último austrohúngaro (Alianza Editorial) asegura que hubo un tiempo en el que quienes asistían a la proyección de las películas de Luis García Berlanga esperaban ansiosos el momento en el que un personaje, cualquiera de ellos, sacaría a colación al imperio austrohúngaro. Sin venir a cuento. Hitchcock siempre hace un cameo, Almodóvar siempre saca a su hermano, y Berlanga cuela en sus guiones «austrohúngaro», convertida así en su palabra fetiche. Ahora, Manuel Hidalgo lo recupera y sostiene que «Hay muchas razones para volver a Berlanga».

Dejó escrito Francisco Umbral que «los tres grandes cachondos nacionales de la dictadura (cuando el cachondeo era una forma de resistencia pasiva) fueron Cela en la novela, Fernán Gómez en el teatro y Berlanga en el cine». El texto de Umbral apareció como prólogo a la primera edición y sigue presente en la novísima de este libro. De este modo, podemos volver a Berlanga, cosa que Manuel Hidalgo dice que él siempre está haciendo.
Lo cierto es que en estos tiempos hay más razones que nunca.
Un año lleno de celebraciones
Y no nos referimos solo al ambiente político-social, sino a motivos de calendario: en el 13 de noviembre de 2020 se cumplieron 10 años de la muerte del director valenciano; el 12 de junio de 2021 celebraremos el centenario de su nacimiento, y entre una cosa y otra, la Real Academia ha decidido incorporar el adjetivo berlanguiano a su Diccionario de la lengua española.

El último austrohúngaro es la obra nos llega aumentada y generosamente ilustrada que incorpora un nuevo prólogo y un estudio crítico de las películas que el director hizo después de la primera edición del libro; una cronobiografía muy detallada de su vida personal, profesional y pública, y una filmografía muy completa y minuciosa.
Hidalgo cree no equivocarse al decir que el prestigio y la popularidad de Berlanga y su cine han ido en aumento con los años. «Por supuesto, hay otros, pero él es el más popular y el que supo expresar su punto de vista conectando con el mayor número de espectadores de varias generaciones», sostiene Hidalgo. «Espectadores que, incluso sin saberlo, son berlanguianos».

30
