‘El rey de Zamunda’, el heredero destronado

Ya en Amazon Prime Video la secuela de la obra de culto de John Landis, que alcanza sus mejores cotas cuando se da carta blanca a Eddie Murphy y Arsenio Hall

Vaya por delante una aclaración, por eso de quitarnos el peso muerto de encima lo antes posible antes de hablar de la recién estrenada El rey de Zamunda. Quien esto escribe no ha sentido nunca especial simpatía por El príncipe de Zamunda. Entretenida es, sí, pero peca de exceso de metraje y de estar sujeta a una época y al humor de marca blanca de un cómico que es capaz de algo mucho más subversivo y políticamente incorrecto que lo que nos ofrecía entonces. Para muestra, sus deslenguadas y carentes de prejuicios stand up comedies. Y ni siquiera podría incluirla entre lo mejor de John Landis, algo difícil en una filmografía que atesora joyas como Granujas a todo ritmo (Blues Brothers), Un hombre lobo americano en Londres o, ya que estamos con Eddie Murphy, Entre pillos anda el juego.

Partiendo de esta base, no es que el listón estuviera demasiado alto para su secuela. Una secuela tardía, como lo fueron también Sin City: Una dama por la que matar o Scream 4 y como lo será, cada vez más si no se estrena ya, Top Gun: Maverick. Una fórmula, la de la nostalgia, la de refugiarse en un lugar conocido y seguro devolviendo la vida a obras del pasado en forma de secuelas, reboots y remakes, que no siempre sale bien. Si encima el producto a rememorar no es del agrado del espectador, pues interesará poco menos que nada. Y si ya es un clásico intocable, mejor ni intentarlo.

Los mejores momentos de ‘El rey de Zamunda’

Los personajes de la barbería vuelven en El rey de Zamunda. AMAZON STUDIOS
Los personajes de la barbería vuelven en El rey de Zamunda. AMAZON STUDIOS

Sin embargo, El príncipe de Zamunda tiene su legión de fans, es una comedia ochentera de culto a cuyos acólitos puede no serles suficiente el plato que se les ofrece en esta segunda parte. El rey de Zamunda sigue los mandamientos de su predecesora, pero adaptando el humor a nuestros días. Se vuelve a hacer larga, vuelve a ser una comedia con humor demasiado blanco en ocasiones, pero tiene grandes momentos.

Especialmente tiene su mejor baza en esos instantes en los que las estrellas de la función, Eddie Murphy y Arsenio Hall, tienen libertad total para disfrazarse de otros personajes y hacer de las suyas. En ese sentido, ganan de nuevo esos señores mayores de la barbería, a los que se une un Wesley Snipes tremendamente juguetón y cómodo en su papel de tirano pasado de vueltas. Y tiene como otro acierto recuperar prácticamente a todo el elenco original. Que recuperar a actores como John Amos es siempre de agradecer. Ya sabemos cómo funciona todo esto de la nostalgia.

‘El rey de Zamunda’, una comedia que funciona a ratos

Vuelven Semmi (Arsenio Hall) y Akeem (Eddie Murphy). AMAZON STUDIOS
Vuelven Semmi (Arsenio Hall) y Akeem (Eddie Murphy). AMAZON STUDIOS

Pero quizá pesa más lo malo que lo bueno en ella. Y especialmente, no ayuda que se ceda protagonismo a Jermanine Fowler, el nuevo heredero al trono del país africano y excusa argumental para volver a pisar Queens. No tiene ni el carisma ni la gracia de quienes deberían ser el reclamo de la cinta, a quienes se les deja demasiado de lado durante el metraje. No ayuda un ritmo lleno de altibajos, por mucho que la aparición de Morgan Freeman o el recuperar a rostros conocidos sea de agradecer. Ni tampoco algún chiste facilón. Porque ya que volvemos a tener a James Earl Jones y tenemos leones, toca hacer alguna gracieta con El rey león. Y en cuanto a la dirección, la labor de Craig Brewer no es que sea demasiado inspirada, y queda a años luz de la inteligencia cinematográfica que Landis sí sabía imprimir al género.

El rey de Zamunda funciona a ratos, según el tipo de público que se siente a verla. Hará pasar un rato agradable a quienes no esperen nada de ella y a quienes no tengan a la original en un altar. Incluso habrá quien acabe su visionado con una sonrisa, por haber pasado un rato ameno en una fiesta en la que sus responsables se lo están pasando bien, lo cual puede llegar a traspasar la pantalla si se va dispuesto a dejarse llevar. Pero a los otros, a los que consideran al filme de Landis poco menos que como una obra generacional intocable, les dejará la sensación de que el nuevo heredero no es digno del trono de su país.

En definitiva…

El rey de Zamunda es una secuela tardía que funciona a ratos, especialmente acertada cuando se da rienda suelta a Eddie Murphy y Arsernio Hall. Contentará a quienes no esperen demasiado de ella y sobre todo a quienes no tengan a la primera entrega en un pedestal. Los demás, mejor abstenerse.

Póster de El rey de Zamunda. AMAZON STUDIOS
Póster de El rey de Zamunda. AMAZON STUDIOS

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‘El rey de Zamunda’, el heredero destronado

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- Ingeniero de sistemas y software de profesión, cinéfago incurable de afición. Lo mismo te devora El Padrino que Payasos asesinos del espacio exterior o todo el cine de los 80 y de acción de los 90. Empezó en Locoporelcine hace más de quince años, y ahora... he is back!

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