‘La unidad’, sabor a verdad

Mujeres y hombres que renuncian a todo, que luchan en la sombra, intentando que triunfe el equipo y garantizar nuestra seguridad

La unidad, una producción original de Movistar+, gotea verdad y autenticidad por todos sus poros, rezuma entrega y sufrimiento de hombres y mujeres que se dejan la piel cada día por la seguridad de los ciudadanos. Por si esto no bastara, tiene destellos de calidad en innumerables detalles.

Esta es una serie muy interesante pues no hay una protagonista, como al principio parece. Según nos sumergimos en ella descubrimos que La Unidad es la verdadera protagonista. Que las caras individuales son sólo parte de un equipo. Pero no por esto son anulados. Cada personaje tiene su historia personal, sus dificultades, sus motivaciones y su personalidad. Todo esto lo iremos descubriendo a lo largo de los episodios. Por poner un ejemplo, la agente “Pepinillo” lleva siempre un libro con ella porque está preparando oposiciones.

Con ellos vamos a aprender sobre renuncias personales, frustraciones y actos heroicos. Pero aquí radica una diferencia importante con una serie similar de Estados Unidos, los actos heroicos no siempre aparejan el éxito. También descubriremos que hay víctimas inocentes y que los colaboradores y los infiltrados se la juegan. Finalmente la serie nos mostrará como civiles inocentes que están “en el lugar equivocado” pueden ser manipulados para formar parte de un juego para el que no están preparadas.

Incluso los terroristas son personajes con muchos matices, con sus motivaciones con sus dudas… siempre sin justificarlos, pero sí humanizándolos. También podemos observar el estilo de vida de cada uno, más festivo en los miembros de Boko Haram, más ascético en el grupo de inspiración salafista que desata el terror por Europa.

El desarrollo de la historia, con líneas que discurren en paralelo para encontrarse en el clímax, genera suficientes momentos de tensión. La serie tiene múltiples giros inesperados que no hacen sino engancharnos más. Por supuesto surge la colaboración entre agencias, incluso a nivel internacional. Pero también la competencia entre ellas, incluso la interferencia, las presiones políticas. Y siempre esa dicotomía, entre el agente activo y el enlace político, más preocupado por la imagen y por salvar su cara y dispuesto a sacrificar a su equipo para ello.

El barrio fluvial de Makoko
El barrio fluvial de Makoko

Los valores de producción son muy elevados. Hay escenas de acción muy bien planteadas, y algunos planos impresionantes. Atentos a un plano de un “scalextric” madrileño iluminado bajo la lluvia, o la vista aérea de Makoko, el barrio de pescadores de Luanda que en parte está construido sobre el agua. La serie se ha rodado en lo posible en escenarios originales, pero en otros se han recreado con buen resultado. La escena de combate en las ruinas de una ciudad siria se rodó en una fábrica abandonada, logrando un resultado espectacular.

La serie se compone de seis capítulos que saben a poco. Aunque tiene un hilo conductor que se cierra correctamente, deja suficientes preguntas abiertas para justificar una nueva temporada. Sólo podemos esperar que Movistar+ decida realizarla y consiga mantener o superar el nivel de ésta. Cualquier otra cosa sería una verdadera pena.

Luis Zahera, Nathalie Poza y Fariba Sheikhan, La Unidad  en un momento de éxito
Luis Zahera, Nathalie Poza y Fariba Sheikhan, La Unidad en un momento de éxito

‘La unidad’, sabor a verdad

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